Garabatos

Publicado recientemente en likedin

En un mundo creado por un niño no habría adónde sentarse.

El  sol brillaría con manifiesta intensidad las veinticuatro horas del día.

No existiría el otoño. Y todo sería liso. Hasta el mar. Sin horizonte ni hojarasca. Sin la terrible consciencia del paso del tiempo.

Solo que nada daría fruto.

La vida sería un juego. La muerte,  una mentira que se comandaría desde una playstation.

Un mundo sin escuela ni noche ni dentista.

Pero cualquier berrinche o el más inocente de los olvidos podría precipitarnos al vacío desde el margen de la hoja, como si nunca hubiéramos existido.

Garabatos de un pequeño dios que no sabe si se equivoca.

Y que no tiene quién lo abrace.